domingo, 8 de marzo de 2015

TALLER 2 COMPETENCIA LECTORA



TALLER 2


1  Como un signo + cuartean la ciudad la carrera Carabobo y la calle de Ayacucho; aquella del Norte al Mediodía; ésta de Oriente a Ocaso. Ni una ni otra enmarcan la plaza principal, cual si quisieran valer por sus méritos propios. La carrera le pasa a una cuadra, por el Occidente; la calle a una cuadra, por el Sur, para formarle aledaños medio regulares, siquiera por dos lados, ya que la calle y la carrera opuestas rompen el paralelismo del trazado, con su desvío la carrera; la calle con unos quingos fementidos y afrentosos.

[…]

2  Carabobo y Ayacucho son las vías más largas de la ciudad progresista. La carrera la parte muy gentil de banda a banda; la calle arranca de la propia ribera del Aburra (hoy, río Medellín) y se trepa glorificada hasta las alturas de Miraflores.  A medida que se alejan de las estrecheces peninsulares, se ensanchan, se dilatan, se embellecen, bien así como las colonias de España se emanciparon. Por algo tienen nombres libertadores. Ni se sabe cuántas cuadras miden; pues esto de cortes en las vías públicas es aquí como la ética: cambia según el lugar y el tiempo. Tiradas a cordel ofrecerían una perspectiva admirable, divisaríanse confundidas en un punto oscuro, allá donde lo visual termina.

3  Bien se ve que los hijos de Pelayo, tan godos y tradicionalistas, quisieron imitar, en estas sus posesiones andinas, las calles irregulares y angostas de sus villejas castellanas. Tampoco era la época, ni menos ellos, para fundaciones por planos.

[…]

4  Estos recintos, cerrados por casas, que llaman manzanas, y que suponen cien varas en cuadro, son aquí muy irregulares en sí mismos y harto desiguales entre sí por forma y por medida. Pocas tienen sus ángulos rectos y (son) contadas las de lados iguales.

5  Con frecuencia se pierde la recta en las demarcaciones murales, ya en línea quebrada, ya en línea ondulada, ya hacia adentro, ya hacia fuera de la calle. Hay manzanas en trapecios, en trapezoides y hasta en rombos; las hay combinadas, en rectas y curvas; las hay en formas al acaso; de las calles… ¡no se diga! Unas son culebras, otras garabatos, y algunas, mismamente esas centellas que pintan en los calvarios.

6  Las gentes que vinieron después ¿qué iban a hacer para compaginar lo viejo con lo nuevo? Pues empeorar lo chapetón. Romper aquí, empatar allá; sacar manzanas en triángulo, en pentágono, en bonetes, en demonios coronados; apurar la hispánica torcedura: porque los muertos mandan, aunque nos pese a los vivos, mayormente en cosas que perduran.

7  Pero esto es lo de menos; lo de más es aquello de topetarse unas calles con otras; de interrumpirse aquí para seguir más allá o para no seguir; es aquello de incomunicar, como si fueran para gafos o apestados. Estos resabios coloniales, o si se quiere estilos, en achaques de edificaciones y ensanches urbanos, apenas si han desaparecido  de quince años para acá. No hace veinticinco principió el trazado de estas hermosas calles de Caracas, Perú, Bolivia, Argentina y la Independencia, y sin embargo, las cinco miden en su primer estadio trunco, algo

más de dos cuadras. No las partieron por la mitad como lo indica el sentido común. Tan vecinas y todo han quedado harto incomunicadas entre sí. Romperlas ahora sería empresa de urbe mundial y millonaria.

[…]

8  Conste, en fin, que el trazado de Nuestra Villa es confuso; que Ayacucho y Carabobo, únicas a quienes no interrumpe vía alguna, son paladinas y triunfales como los hechos que conmemoran.

9  Dicen libros muy sabios de filósofos patagones, que el enredo material enreda los espíritus.  Según eso, el alma medellinita debe ser una maraña. ¡Hasta lo será! Aquí no hay tipo ni agrupación que puedan encarnar esta montanera tan heterogénea. Ni el interés monetario, ni el amor al suelo y al trabajo, ni la misma verbosidad hiperbólica son aquí generales. Sólo la autonomía individual puede sumarnos, porque aquí cada uno es Juan Memando y… ¡San-se-acabó!      

1.     Del párrafo tres se deduce que:

A.     las calles irregulares y angostas son típicas de las ciudades antiguas
B.     Medellín es una ciudad progresista
C.    los fundadores de Medellín no sabían trazar calles ni carreras
D.    una ciudad se funda a través de planos

2.     Si los españoles no estaban para fundar por planos a Medellín, como lo dice este tercer párrafo: “ni menos ellos”, era porque:

A.     querían imitar aquí, en Medellín, las calles de su castilla natal
B.     no era la época para trazar planos
C.    estaban apegados a sus tradiciones y costumbres
D.    la ingeniería civil no había avanzado tanto

3.     De acuerdo con los párrafos cuatro y cinco, es posible concluir, entonces, que las manzanas de la ciudad de Medellín, en su trazado, le dan el aspecto de:

A.     callejón sin salida
B.     laberinto de caprichosas formas
C.    intrincado y antiguo castillo medieval
D.    clásico y moderno castillo renacentista o neoclásico

4.     "Las gentes que vinieron después", en el sexto párrafo se refiere a los:

A.     nuevos españoles
B.     descendientes de los chapetones nacidos en Medellín
C.    nuevos ingenieros civiles
D.    gafos y los apestados

5.     De la lectura del párrafo uno, se deduce que las carreras y las calles, en cualquier ciudad, van respectivamente, en los siguientes sentidos:

A.     de Sur a Norte y de Oriente a Occidente
B.     de Oriente a Occidente y de Sur a Norte
C.    de Norte a Sur y de Oriente a Occidente
D.    del amanecer al Mediodía y del Ocaso al anochecer


6.     En este mismo párrafo siete y teniendo en cuenta que el artículo fue escrito en 1919, puede decirse que la modernización en el trazado de las calles de Medellín empezó, más o menos, hacia el año:

A.    1895
B.    1925
C.    1900
D.    1704

7.     En conclusión, las calles de Caracas, Perú, Bolivia, Argentina y la Independencia:

A.     pertenecen a ese movimiento de renovación urbana
B.     son un testimonio de la lucha inevitable entre lo tradicional y lo nuevo
C.    son resabios coloniales en achaques de edificaciones y ensanches urbanos
D.     hacen honor a sus nombres, como la calle Ayacucho

8.     De la calle Ayacucho y de la carrera Carabobo, puede concluirse, entonces, según el último párrafo, que son “paladinas y triunfales, como los hechos que conmemoran”, porque:

A.    esos hechos son dos batallas de independencia: la de Ayacucho y Carabobo
B.    no excluyen a los gafos (bobos) ni a los apestados, puesto que se comunican entre sí
C.    son progresistas o modernas, porque se trazaron muchos años después de la colonia
D.    en su continuidad, marcan diferencia con las vías angostas e irregulares y lo que ellas significan

9.     Puede decirse que el tema general del texto, aquello de lo que se habla, es:

A.    la ciudad de Medellín
B.    el trazado de sus vías
C.    los constructores civiles
D.    la confusión de las vías en Medellín

10.     De acuerdo con ello, los dos subtemas que lo componen son:

A.    las vías y las manzanas
B.    los constructores modernos y los antiguos
C.    la fundación y el desarrollo de la ciudad
D.    la comunicación o incomunicación entre las calles

11.     Lo que el texto dice de esos subtemas, puede sintetizarse en el siguiente calificativo:

A.    confusos
B.    contrarios
C.    incomunicadores
D.    imposibles

12.     El par principal de opuestos que atraviesa todo el texto, concretando ese calificativo general para los subtemas es el de lo:

A.    recto y lo curvo
B.    nuevo y lo viejo
C.    ordenado y lo desordenado
D.    regular y lo irregular

13.     El contraste principal del texto está dado entre:

A.    la carrera Carabobo y la calle Ayacucho
B.    las manzanas y las calles
C.    España y Medellín
D.    Carabobo y Ayacucho y las demás vías de Medellín